December 2010
Siempre es lo mismo, como la enfermedad y la broma de payasos. Igual que cada trazo, que cada pelea, que cada sentido que no tienen las conversaciones, o mi catarsis explosiva que ya te sabes de memoria. Es asà como inevitable que el orgullo te atropeye las ganas, los sentimientos, los besos; que me lleve por delante sin preguntarme si de verdad quiero discutirlo. Insaciable te vuelves, cada vez...